Esta mañana voy a visitar a mi amigo Paul, que trabaja en la Sociedad de Naciones. Después, haré una excursión a la montaña del Salève, antes de continuar por la tarde hacia Chamonix.
♦️ El Palacio de las Naciones fue construido como sede mundial de la Sociedad de Naciones. Después de la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en la sede europea de las Naciones Unidas.
Tomé café con mi amigo Paul. Estuvimos un rato hablando de lo que estaba pasando en el mundo, pero enseguida tuve que dejarle trabajar y empezar mi excursión a la montaña del Salève.
¿Te has fijado?
En esta postal, el sello está colocado en el centro de la imagen y casi esconde el pequeño tren.
♦️ El Salève, conocido como el «balcón de Ginebra», ofrece una hermosa vista de la ciudad.
Desde 1932, los visitantes llegan al Salève en teleférico. Antes, un tren de cremallera subía a los pasajeros por el Salève.
Al final de la mañana, continué hacia Chamonix, donde había reservado una excursión a Montenvers. Llegué justo a tiempo: mi grupo ya me estaba esperando. Subí rápidamente a mi mula y nos pusimos en marcha hacia las montañas.
♦️ Hoy, los visitantes llegan a Montenvers en tren de cremallera. Antes de que el tren empezara a funcionar en 1908, la única forma de subir era a pie o en mula, como los viajeros de esta postal.
¿Te has fijado?
La forma de escribir Montenvers ha cambiado con el tiempo. En esta postal aparece escrito Montanvert. ¿Puedes encontrar las dos letras que han cambiado?
¡Qué bonitas son estas montañas! Muchos turistas que conocí en Chamonix me dijeron que una excursión al glaciar de Bossons era imprescindible. Mañana tengo que volver a Ginebra. Mis vacaciones están llegando a su fin, pero volveré el año que viene.
¿Te has fijado?
Mira bien: el guía del centro lleva un piolet, que servía para cortar escalones en el hielo. Y para ayudar a los visitantes a cruzar las grietas del glaciar, se utilizaban escaleras de madera.
Pasé la noche en Chamonix. A la mañana siguiente, regresé a Ginebra. Antes de volver a Londres, quería comprar lo mejor que se podía encontrar en Suiza: chocolate para mi familia y el último modelo de reloj suizo.
Un estereoscopio para ver esta última postal.
♦️ Esta postal está hecha para verla con un estereoscopio. Mira bien: son dos fotos una al lado de la otra, tomadas desde ángulos ligeramente diferentes. Al verlas con un estereoscopio, se unen en una sola imagen y crean un efecto 3D.
Detrás de cada postal hay alguien, una historia, una familia. Cada postal tiene su propia personalidad: Ginebra bajo la lluvia, cuando normalmente vemos paisajes soleados; una postal en la que quien la envió ha escrito tanto que las palabras parecen mezclarse con la imagen; un sello colocado en el centro de la imagen; otro, al revés...
Estos pequeños detalles también forman parte de la aventura.
Nuestro viaje por estas postales históricas termina aquí, pero Ginebra tiene muchas más historias que contar. Estaré encantada de compartirlas contigo durante una visita guiada.